martes, 1 de mayo de 2018

Rydberg, mi último caso


     Yo soy Rydberg, tengo cerca de 60 años y trabajo como policía en la ciudad de  Ystad, Suecia, aunque estoy a pocos años de jubilarme. Soy un sueco promedio, piel blanca, estatura promedio, cabello rubio (pero por mi edad, ya solo me quedan cabellos blancos) y tengo una reuma, enfermedad que hace que se me hinchen las articulaciones de la rodilla, y por esto ocupo bastón. Soy uno de los policías más apasionado de la cuidad, por mis años de servicios, aunque a veces puedo parecer pedante y flemático. Además, me tomo muy a pecho mi trabajo, además, el libro explica mejor de como hago mi trabajo “era una garantía de que la investigación del lugar del crimen se haría debidamente” (Pág. 25). Tristemente mi buen desempeño no pudo durar mucho tiempo más después de este asesinato, ya que me diagnosticaron cáncer de próstata, y tuve a un amigo apoyándome en todo momento desde ese diagnóstico, que fue  Kurt.
     Me asignaron a la investigación en la cual estaba a cargo del policía Kurt Wallender, sobre el asesinato de la pareja de ancianos Lövgren. Lo primero que hice, fue examinar la casa en la cual ocurrió el asesinato, en buscar las pruebas, pero no pude encontrar nada que nos dijera quien era el/los asesino/s o que nos acercara a él o ellos, después no pude hacer mucho más que esperar con paciencia a que consiguiéramos más pistas, una vez las conseguimos hice un arduo trabajo, lo primero que hice fue corroborar si realmente el nudo hecho para asesinar a la pareja de ancianos era extranjero, lo hice cuando visité a un viejo, que vivía por la costa, que era un marinero jubilado, este señor sabía de donde provenían una gran cantidad de nudos, y solo con ver el nudo que lleve, supo que era argentino. Otra cosa que tuve que hacer, ya que me lo pidió Kurt, fue hacer los interrogatorios a las hijas de Lövgren, cuando lo hice, ya sabíamos que tenía una doble vida, pero no pudimos conseguir información que nos sirviera para progresar más, aparte de eso. También fui al funeral de los ancianos Lövgren, a petición de Kurt, para poder entrevistar a los familiares y cercanos, para saber si sabían de al doble vida que tenia o si sabían de algún enemigo que pudiera tener. Y lo último que pude hacer antes de retirarme por mi cáncer, fue ayudarlo en el interrogatorio de la amante del señor Lövgren.
(Fotógrafo: Jhoisan Allendes - Modelo: Jhordan Allendes)
 Rydberg
                               

3 comentarios:

  1. Amigo, te estaré apoyando siempre cuanto pueda, fuiste de gran ayuda para las investigaciones del último tiempo, con tu gran intuición y sabiduría. Fuiste un mentor para mí cuando inicié mi carrera como policía, y por esto, te lo agradezco.

    ResponderBorrar
  2. Al menos si me voy, me voy sin lamentar nada, incluso si el interrogatorio que hicimos al amante del anciano Lövgren fue en vano ya que ni ella ni su hijo eran los culpables y no conseguimos información que contribuyera a la investigación.

    ResponderBorrar
  3. Rydberg, si bien no me relacione mucho contigo, ya que pasaba buscando los datos que me pedía Kurt o haciendo otras labores, sé muy bien que ejerciste de muy buena manera tu oficio de policía y que contribuiste mucho en tus últimas investigaciones, además eres un ejemplo a seguir.

    ResponderBorrar